Así se transforma el calor de la tierra en electricidad en el Complejo Geotérmico Las Pailas
En las faldas del Volcán Rincón de la Vieja, el calor natural del subsuelo se convierte en una de las principales fuentes de energía renovable de Costa Rica.
El Complejo Geotérmico Las Pailas, desarrollado y operado por el Instituto Costarricense de Electricidad, utiliza vapor proveniente de las profundidades de la Tierra para generar electricidad de forma constante durante las 24 horas del día.
El proyecto está conformado por dos unidades de producción: Las Pailas I, inaugurada en 2011 con una capacidad instalada de 35 megavatios, y Las Pailas II, que inició operaciones en 2019 y aporta 55 megavatios adicionales al sistema eléctrico nacional.
Uno de los aspectos más destacados del complejo es el uso de perforación direccional, una técnica que permite perforar pozos inclinados desde una misma plataforma superficial para reducir el impacto ambiental sobre el terreno.
Además, el proyecto incorpora sistemas de reinyección de salmuera, un proceso mediante el cual los líquidos extraídos del yacimiento son devueltos nuevamente al subsuelo para mantener la estabilidad del reservorio geotérmico.
La generación geotérmica representa una fuente estratégica para Costa Rica debido a que produce energía firme, independiente de factores climáticos como lluvia, viento o radiación solar. Esto permite fortalecer el sistema eléctrico nacional especialmente durante épocas secas o fenómenos climáticos como El Niño.
Las Pailas II también destaca por incorporar medidas de mitigación ambiental, incluyendo aislamiento acústico en su casa de máquinas y operaciones dentro de zonas de bosque secundario recuperado.
El episodio de Materia Prima dedicado a la energía geotérmica muestra el proceso completo mediante el cual el calor interno de la Tierra es transformado en electricidad para miles de hogares costarricenses.
La energía geotérmica es una alternativa limpia y respetuosa con el medio ambiente porque no quema combustibles, reduciendo las emisiones de gases contaminantes hasta en un 90 % en comparación con el petróleo, el carbón y el gas.






















