Conejo Branco: piezas de cerámica que llevan el sello de lo hecho a mano
Una taza, una mantequillera o incluso un V60 para preparar café pueden convertirse en piezas únicas cuando pasan por las manos de quienes trabajan la cerámica. Esa es la propuesta de Conejo Branco, un emprendimiento costarricense que transforma la arcilla en objetos funcionales y decorativos.
Aquí, cada pieza comienza con las manos y termina convertida en un objeto pensado para formar parte de la vida cotidiana.
En Conejo Branco se elaboran juegos de tazas, piezas decorativas y diferentes utensilios para la cocina y el hogar. Pero también hay creaciones para quienes disfrutan de preparar café de una manera especial, como los V60.
Y hay propuestas que sorprenden por su funcionalidad. Entre ellas están las mantequilleras que utilizan agua para ayudar a conservar la mantequilla, combinando una solución práctica con un diseño artesanal.
Lo particular es que ninguna pieza sale exactamente igual a otra. Todo se hace a mano y esas pequeñas diferencias en las formas, las texturas y los acabados son precisamente las que convierten cada creación en una pieza única.
La propuesta de Conejo Branco ya ha encontrado espacio en iniciativas que promueven el talento y la producción nacional. El emprendimiento fue parte de la Feria Hecho Aquí 2025, organizada por el Ministerio de Cultura y Juventud, y también ha participado en espacios dedicados a mostrar la cerámica y el diseño costarricense.
Porque detrás de cada taza, cada utensilio y cada pieza decorativa hay tiempo, creatividad y trabajo manual.
Conejo Branco convierte la cerámica en algo más que un objeto: la convierte en una pieza para usar, disfrutar y hacer parte de la historia de cada hogar.

























