La Mona Golosa: chocolate artesanal con alma criolla
En las colinas de Montelimar de Turrubares se cultiva uno de los tesoros más valiosos del mundo del cacao: el cacao criollo. Una variedad ancestral, escasa y delicada, que representa apenas el 0,01 % de la producción mundial, pero cuya calidad es excepcional por su cremosidad, dulzor y suavidad.
Ahí nace La Mona Golosa, una finca familiar fundada por una pareja italiana con larga tradición en repostería, helados y chocolates. Desde 2008 han trabajado la tierra para proteger su biodiversidad, y desde 2009 cultivan cacao como un proyecto que ha crecido con paciencia y pasión.
Actualmente, cuentan con más de 3.500 plantas de cacao y un proceso artesanal completo que va desde la cosecha manual de los frutos más maduros, hasta la fermentación en madera, el secado al sol, el tostado, la molienda, el refinado y el temperado.
El entorno natural también forma parte del proceso: monos capuchinos y araña suelen consumir hasta un 40 % de la cosecha anual. Este vínculo con la fauna local les valió el nombre de “La Mona Golosa”, un apodo con cariño y humor.
El resultado es un chocolate 100 % natural y hecho en Costa Rica, que honra las raíces mesoamericanas del cacao criollo y la tradición europea del buen chocolate. La Mona Golosa demuestra que el sabor, el respeto por el ambiente y el amor por los procesos lentos pueden coexistir en una tableta de chocolate.


















