Casa de los Niños: un lugar donde aprender también significa tener oportunidades
En Tirrases de Curridabat existe un lugar donde cada día cientos de niños, niñas y adolescentes encuentran mucho más que un espacio para estudiar. En Casa de los Niños reciben acompañamiento, alimentación, apoyo emocional y oportunidades para desarrollar sus talentos, en un entorno pensado para responder a diferentes necesidades.
El proyecto atiende diariamente a más de 250 personas menores de edad y ofrece apoyo académico para fortalecer su proceso educativo. A esto se suma la atención psicológica y el acompañamiento a las familias, porque detrás de cada estudiante también existe una realidad familiar que necesita ser escuchada y acompañada.
La alimentación es otro componente fundamental. Casa de los Niños entrega alrededor de 9.000 raciones de alimentos al mes y también brinda canastas de alimentos a familias que requieren este apoyo. De esta manera, se busca que las necesidades básicas no se conviertan en una barrera para que la población estudiantil continúe aprendiendo.
Pero aquí también hay espacio para descubrir talentos. Las personas menores de edad pueden participar en actividades como ballet y la escuela de música, mientras que quienes avanzan hacia la educación superior también encuentran orientación y apoyo para continuar sus estudios universitarios.
La atención no se limita a quienes llegan diariamente al centro. El trabajo incluye orientación familiar y acompañamiento integral, con la intención de fortalecer a las familias y generar mejores condiciones para el desarrollo de niños, niñas y adolescentes que viven en situaciones de vulnerabilidad.
Conocer Casa de los Niños nos permite entender que educar no consiste solamente en ayudar con las tareas. También significa alimentar, escuchar, acompañar, descubrir talentos y abrir puertas. Porque cuando una persona menor de edad encuentra un lugar donde alguien cree en sus capacidades, también encuentra una oportunidad para imaginar un futuro diferente.






















