La clave para aliviar el dolor podría estar en tu sueño
Descanso, movimiento y hábitos saludables forman un gran equipo para mejorar la calidad de vida.
El dolor crónico no solo está relacionado con una lesión o una condición física. Factores como nuestros hábitos, emociones, nivel de actividad y hasta la calidad del sueño pueden influir directamente en cómo percibimos el dolor y en nuestra capacidad de movimiento.
La calidad del sueño influye directamente en la movilidad y el bienestar, pequeñas rutinas de movimiento ayudan a mantener el cuerpo activo y flexible.
Una buena higiene del sueño es clave para controlar el dolor crónico.





















