En Francia 1938 Cuba sorprendió al mundo
El fútbol en Cuba lejos de lo que se cree gozó de cierta popularidad en los inicios del siglo anterior, jugado eso sí en su gran mayoría por inmigrantes europeos hizo que equipos como el Fortuna o Centro Gallego se situaran como clubes importantes dentro de la región del caribe, norte y centro de América.
Durante las primeras épocas de mundiales no existía aun la CONCACAF, organismo que rige los destinos futbolísticos de nuestra zona, sí existía la Confederación del Norte de Fútbol y la Confederación Centroamericana y del Caribe que entre otros organizó 10 torneos de selecciones de los cuales Costa Rica ganó siete entre 1941 y 1961, con estas dos organizaciones las selecciones que posteriormente se unirían a la CONCACAF al ser creada esta en 1962 fueron a los mundiales.
En 1930 y 1934 los encargados de representar a la zona fueron Estados Unidos y México, el primer mundial por invitación, el segundo por eliminatoria entre ambos que ganaron los de las barras y las estrellas.
En 1938 se dio una situación especial, según lo prometido por Jules Rimet (presidente de FIFA), los mundiales serían alternos entre América y Europa, todo comenzó bien dado que en 1930 fue en Uruguay y en 1934 en Italia, para 1938 el turno le tocaba a nuestro continente pero ganó la política y Francia--de donde era Rimet--terminó como sede. La gran mayoría de países americanos orquestaron un boicot (incluido Costa Rica) y no jugaron las eliminatorias, que solo Brasil y Cuba quisieron disputar.
Ante el retiro de Surinam, Costa Rica, México, El Salvador y Estados Unidos, los cubanos llegaron al mundial sin despeinarse. Con una base de futbolistas españoles nacionalizados cubanos, el plantel antillano hizo su aparición.
Su primer resultado fue toda una sorpresa, igualó 3-3 ante Rumania el 5 de junio de 1938, como el mundial se jugaba por llaves y no por grupos, se debió disputar un segundo choque de desempate el cual ganaron los cubanos heroicamente 2-1 con tantos de Héctor Socorro y Tomás Fernández. Cuba se convirtió en el primer equipo de nuestra zona en ganar un mundial en suelo europeo.
La siguiente llave ya fue muy pesada, con el cansancio acumulado además de una selección de más tradición como la de Suecia ya las cosas no fueron iguales y el resultado fue lapidario, 8x0.
Cuba terminó el mundial en el puesto siete entre 15 participantes en un mundial que ganó con mucha polémica la Italia del dictador Benito Mussolini. Un país del caribe debió esperar hasta 1974 para ver de nuevo un seleccionado cuando Haití logró su cupo en la copa alemana, una historia que contaremos en otro momento.
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