Historia de Gustavo Alfaro una más en la lista de la selección
Desde 1990 cada técnico que pasó por la Selección dejó el barco
La participación de Costa Rica en la Copa Mundial de Italia 1990 abrió un camino inexplorado para el fútbol nacional, el del profesionalismo, los contratos y los nombres extravagante del balompié mundial que podían y querían dirigir a la brillante Selección que sorprendió al mundo con su clasificación a octavos de final, pero, también nos llevó a la realidad de los desaires y los abandonos a mitad del camino.
Antes de Italia 1990 las contrataciones de técnicos extranjeros se limitaba a los mismos técnicos foráneos que dirigían en el torneo local, desde don Ricardo Saprissa en 1938 hasta Antonio Moyano en los juegos olímpicos de 1984, para 1990 emerge la figura del serbio Velibor "Bora" Milutinovic, presa de la improvisación de la dirigencia asumió una brasa a solo tres meses de la primera gran gesta del fútbol nacional. La lucida actuación que puso a Costa Rica en la palestra potenció a Bora que tentado por los dólares de Estados Unidos se fue dejando su nombre de héroe pero inquietando en el futuro próximo.
Como "Bora" muchos en adelante vieron en Costa Rica, un país futbolero pero de poco recurso económico para el contexto competitivo mundial--que solo ofrece tranquilidad como país y hasta hace algunos años bastante talento en las canchas--la oportunidad de brincar a otras latitudes y quien no lo ha hecho, han brillado por su poca capacidad al frente del seleccionado.
Víctimas de los malos resultados y de su misma incapacidad fueron despedidos o se marcharon el uruguayo Héctor Núñez, el argentino Horacio Cordero, el brasileño Gilson Nunes, el estadounidense Steve Sampson y el también brasileño René Simoes; otros llegaron y se catapultaron merced a buenas actuaciones con la tricolor o porque consideraron su salario tan bajo que negociaron salidas tempranas para enrolarse en otros lares como el colombiano Francisco Maturana, el argentino Ricardo Lavolpe, Gustavo Matosas o el ya sabido Gustavo Alfaro.
¿Qué ofrece Costa Rica para que un técnico de cartel nos tome con seriedad? Parecería que muy poco, el que venga tendrá que entender como es el tico y sobre todo el jugador tico, el salario bajo que se ofrece pero saber que si se logra algo con esta selección será beneficioso al doble en su carrera.
Y diremos que el colombiano Jorge Luis Pinto, cabeza del proyecto deportivo del 2014 era prácticamente un tico más que desde que dirigió a Alajuelense a inicios de este siglo supo a lo que se enfrentaba, como trabajar y a que venía, un extranjero que sale del canasto.
La Selección busca entrenador con la premura del tiempo y de una Liga de Naciones que inicia en setiembre, de consolidar un equipo que apenas es un esbozo dejado por Alfaro que tiene que pulirse y con la promesa de que lo avanzado no se tire a la borda por un técnico que venga con nuevas posturas a "salvar la tanda". Tarea difícil, lo mismo que vive nuestra selección desde 1990 se repite una y otra vez.
Reacciones
¿Qué le pareció esta nota?





