
Emprendimiento cañero transforma la flor de jamaica en un exquisito vino artesanal
La creatividad y el trabajo de una emprendedora de Cañas, Guanacaste, dieron origen a Vinos La Katurria, un proyecto que nació a partir del cultivo de flor de jamaica. Con el paso del tiempo descubrió que esta planta también podía convertirse en la materia prima para elaborar un vino artesanal de sabor único.
Ericka Jaén emprendió con un vino de flor de jamaica con un contenido de alcohol superior al 5%, que destaca por su aroma y su agradable sabor. La propuesta busca ofrecer una alternativa diferente para quienes disfrutan de productos elaborados con ingredientes naturales y de producción local.
Además del vino, La Katurria elabora una refrescante bebida de flor de jamaica disponible en tres sabores diferentes, ampliando así su oferta para llegar a consumidores de todas las edades y gustos.
Los productos se comercializan por medio de sus redes sociales y pueden enviarse a cualquier parte del país a través de Correos de Costa Rica, facilitando que más personas disfruten de este emprendimiento guanacasteco que apuesta por agregar valor a la producción local.













