
Guatuso alberga concentración de 1.000 garzas agamí, UNED impulsa acciones para su conservación
Las aves acuáticas son particularmente sensibles a las perturbaciones durante su periodo reproductivo la presencia constante de personas.
El trabajo de contabilización se hace para determinar no solo la cantidad de individuos presentes, sino también el número de nidos y pichones, dos indicadores fundamentales para conocer el comportamiento y éxito reproductivo de esta población.
La presencia de una concentración de estas dimensiones adquiere especial relevancia debido a que la garza agamí es un ave poco común y difícil de observar, su distribución comprende desde México hasta América del Sur, mientras que en Costa Rica se encuentra principalmente asociada con ambientes húmedos del Caribe y la península de Osa.
Además, a diferencia de otras garzas caracterizadas por plumajes predominantemente blancos, pardos u oscuros, el agamí sobresale por la variedad e intensidad de sus colores, su particular apariencia la convierte en una de las garzas más llamativas del Neotrópico.
El proyecto nació mediante el trabajo de Extensión de la UNED y ha evolucionado hacia una iniciativa que incorpora componentes de investigación y educación ambiental en donde la participación de la comunidad resulta fundamental.
La concentración de alrededor de 1.000 individuos también abre posibilidades para la observación de aves y el turismo de naturaleza; sin embargo, el interés por acercarse a las colonias puede convertirse en una amenaza si la actividad no se desarrolla de manera responsable.
Las aves acuáticas son particularmente sensibles a las perturbaciones durante su periodo reproductivo, la presencia constante de personas, el ruido o acercarse demasiado a los nidos puede modificar su comportamiento y provocar que los individuos adultos abandonen temporalmente el lugar.
Esta situación puede dejar huevos o pichones expuestos a caídas y depredadores y, eventualmente, afectar el éxito reproductivo de la población, por ello, uno de los objetivos centrales del acompañamiento de la UNED es generar recomendaciones y protocolos que permitan observar las garzas sin invadir sus espacios.













