Cambió el café por 500 árboles de limón y terminó cosechando una historia de éxito
Hace diez años, Jonathan Rivera decidió arrancar buena parte de los cafetales que había heredado de su papá y sembrar limón. El café ya no le daba a su familia las condiciones para seguir adelante y, aunque no tenía comprador ni contrato, decidió apostar por una nueva idea.
Comenzó con apenas 500 árboles de limón y durante los primeros meses vendió su producción en el mercado tradicional. Hasta que un día, durante una visita de compradores de Walmart a su comunidad, se acercó y les dijo que quería convertirse en proveedor. Tiempo después llegó la llamada que estaba esperando.
La oportunidad llegó en plena pandemia y Jonathan decidió asumir el reto. Construyó una pequeña planta empacadora, compró un camión y comenzó a entregar frutas de temporada. Pero fue un pedido de limón mesino el que terminó cambiando la historia de su negocio.
Hoy tiene 2.500 árboles de limón y desarrolló su propio sistema de riego para mantener la producción durante todo el año, incluso en la época seca. Además, con el programa Tierra Fértil de Walmart recibe acompañamiento técnico y capacitación para mejorar sus prácticas agrícolas y la calidad de su producción.
Y el crecimiento ya se nota también fuera de la finca. Su empresa, Empacadora Rivera, en Aserrí, cuenta ahora con una planta de mayor capacidad, dos camiones y una nueva máquina empacadora. Allí trabajan seis personas de forma permanente y cerca de diez más durante las cosechas.
Actualmente Jonathan entrega a Walmart entre 800 y 1.000 cajas de limón mesino, seis días a la semana, además de aguacate y jocote. Lo que comenzó como una apuesta cuando el café dejó de ser rentable, hoy es un negocio que genera empleo y demuestra que en el campo también hay espacio para reinventarse, innovar y encontrar nuevas oportunidades.














