¿Cómo proteger la identidad del ser costarricense desde la familia?
La identidad de un país no vive solamente en los símbolos patrios, los desfiles o las celebraciones de setiembre. También se construye todos los días en casa, en la manera en que hablamos, convivimos, respetamos a otras personas y transmitimos nuestras costumbres a las nuevas generaciones.
A propósito de la celebración de la Independencia, la psicóloga María Ester Flores nos acompañó en Su Lado Positivo para conversar sobre una pregunta que va más allá de las fiestas patrias: ¿qué podemos hacer como padres y madres para conservar esa esencia que identifica al ser costarricense?
La respuesta comienza en el ejemplo. Las personas menores de edad aprenden buena parte de sus valores observando lo que ocurre en su hogar. Respetar, ayudar, compartir, ser solidarios y valorar a otras personas son enseñanzas que pueden transmitirse mediante acciones sencillas de todos los días.
También es importante hablarles sobre nuestras tradiciones y permitir que conozcan las historias, comidas, música, bailes y expresiones culturales que forman parte de Costa Rica. Cuando una niña, un niño o una persona joven comprende de dónde vienen esas costumbres, puede encontrar un mayor significado en conservarlas y compartirlas.
Pero proteger nuestra identidad no significa quedarse anclados en el pasado. Las nuevas generaciones también transforman la cultura y encuentran maneras diferentes de expresar lo que somos. El reto está en que esos cambios no hagan que olvidemos nuestras raíces ni los valores que queremos transmitir.














