Veda en el Golfo de Nicoya permitirá recuperación de recursos marinos para actividad pesquera
IMAS da ayuda a pescadores y tripulantes durante los meses de veda.
La veda se establece cada año, tomando en consideración datos científicos, para favorecer la regeneración de los recursos marinos, en aras de asegurar que el Estado pueda proteger la diversidad biológica como parte de su patrimonio natural, así como la protección y recuperación de las especies de interés pesquero.
La veda en el Golfo de Nicoya rige para el área delimitada por una línea recta imaginaria que inicia en Punta Torres, conocida como Peñón, hasta el Faro de la Isla Negritos afuera y desde ahí hasta la parte Este de Punta Cuchillos en la Península de Nicoya; y de ahí aguas adentro hasta la desembocadura del río Tempisque en el golfo de Nicoya como se observa en el mapa.
Según Nelson Peña Navarro, presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura, “se exceptúa de esta veda, la pesca realizada por pescadores de pequeña escala quienes utilicen cuerdas de mano para la captura de barracuda o candado siempre que así lo tengan autorizado en su respectiva licencia de pesca, en las zonas B y C del golfo de Nicoya”.
El Instituto Mixto de Ayuda Social, IMAS, brinda una ayuda económica a las personas afectadas por la suspensión de capturas, durante los 3 meses que se extiende la veda. En contraparte, estas personas participan en capacitaciones brindadas por el Incopesca, INA y otras entidades, en temas como: Pesca Responsable, Áreas Marinas de Pesca Responsable, Plan Nacional de Desarrollo Pesquero y Acuícola, Manipulación de Productos Pesqueros, Curso Básico de Embarco, entre otros. También, realizan trabajos en obras comunales, como limpieza de áreas públicas, pintura de centros educativos, y otras labores en beneficio de sus propias comunidades.
La veda en el golfo de Nicoya no incluye los moluscos ni los productos provenientes de la acuicultura, excepto los productos o las áreas afectadas por la marea roja.






















